Polo, Glamour y Champagne: Memorias de un fin de semana salvaje

En el marco del encuentro de Polo más esperado del año, la Costa Oeste vistió sus galas más trascendentes. Figuras, encuentros y deportistas de élite dijeron a la convocatoria.

Hierba perfecta. 300 por 164 yardas. Todo campo de Polo es una sorpresa, un desafío, un animo de grandes resultados que va más allá de los marcadores, el entrenamiento y el azar. El Polo es una forma de vida, más que un deporte. Es una manera de reconocerse y reconocer el entorno; cada elemento es propicio: el campo, los caballos, la mística acostumbrada e invaluable…

Po ello, las dos finales jugadas el fin de semana reciente en Santa Bárbara, California (bajo el oportuno sponsoreo de Dundas World Invitational), valen mucho más que por el evento ecuestre en sí. Son una meta cumplida más; un sueño cristalizado donde disfrutar fue premisa lograda.   

La expresión “un sábado a puro polo, glamour y champagne” es tan propicia como cierta. La oportuna convocatoria de Alfredo Goti para estas laureadas competencias, se vio enmarcada en un encuentro sin precedentes, donde el encanto multifocal convocó a una exclusiva crew de representantes diversos.

El escenario, un campo de justas inigualable: Sarah Magness (ineludible referente del Polo en la costa oste), y su Cancha de las Estrellas, enmarcaron el encuentro en la categoría adecuada: un espacio único, para una competencia única.

Innumerables jugadores de élite y empresarios de Los Ángeles, se hicieron presentes; en ese marco, las presencias esperadas de Adolfo y Poroto Cambiasso, rubricaron la inobjetable trascendencia de tan importante meeting

A las postrimerías del almuerzo, el cantidad de invitados, asistentes y deportistas, s edesplazó al Santa Barbara Polo & Raquet; el objetivo fue asistir a la final de 8 goles del Pacífic Coast Open entre Polo Champagne y Founded Hills.

La playa y el compartir, fueron los protagonistas de la tarde, antes de alistarse ene le hotel para la fiesta de Endorce, cerrado así un sábado inolvidable, no sólo para el Polo, sino para el glam inequívoco de Santa Bárbara.

A la ya mencionada organización de Alfredo Goti, se le sumó la capacidad de gestión de Gaby Álvarez, experto relacionista público de laureada trayectoria, quien colaboró activamente en la convocatoria para estas tres finales sin precedentes.

La atenta mirada de Sarah Magness, la fundadora de esta línea de polo en Santa Bárbara, fue fundamental para un evento que será memorable.

Pronto, antes de lo imaginable, nuevas gestiones de los mismos emprendedores, volverán a traernos las mismas emociones.

*En la fotografía, Oscar Acosta, Judith Hofman, Katrina Marie Glusac, Ernesto Ruso, Guillermo Zapata, Majo Paridi y Gaby Alvarez.