Murió Constancio C. Vigil mientras volaba hacia Miami para verse con Messi

El destacado hombre de negocios, quien residía en Uruguay durante los últimos meses, viajaba a Miami en un vuelo que terminó en tragedia. Poco antes de llegar al aeropuerto de Miami, se había despertado. Fue después del desayuno cuando volvió a cerrar los ojos y cuando quisieron despertarlo para descender, no reaccionó y notaron que Constancio no respondía, y lamentablemente, había fallecido.

La noticia conmocionó a todos, ya que Constancio Vigil era una figura influyente en el ámbito empresarial y también tenía una gran pasión por el fútbol. En particular, estaba emocionado porque tenía planes de encontrarse con el astro del fútbol Lionel Messi, una reunión que había coordinado con el padre de Messi, Jorge.

La ilusión de conocer al ídolo del fútbol era uno de los sueños que Constancio albergaba con entusiasmo. “Estaba en su plenitud y muy contento por ver a Messi”, confió Constancio Vigil (h) a Crónica, quien manifestó su dolor ante la repentina partida de su padre. Además, en un posteo reciente, Constancio había compartido su emoción por el inminente encuentro con el futbolista que tanto admiraba.

Aunque Constancio Vigil vivió muchos años en la Argentina, sus últimos tiempos los pasó entre Miami y España, donde encontró el clima y la tranquilidad que tanto anhelaba. Los restos del empresario serán repatriados a Argentina el próximo miércoles, donde se espera una despedida emotiva por parte de colegas, amigos y familiares.

Constancio Vigil, nieto del fundador de la mítica Editorial Atlántida, llevó con honor el nombre de su célebre abuelo y destacó por su prolífica carrera en el periodismo y los negocios. A lo largo de su vida, demostró ser un hombre de pasiones, dedicado al deporte, la literatura y la televisión.

Además de ser fundador de la Editorial Atlántida, el empresario destacó como autor exitoso de libros para niños, dejando personajes emblemáticos como el Mono Relojero y la Hormiguita Viajera, entre otros. En su vida periodística, llegó a firmar artículos bajo el seudónimo de “Cecilio de la Vega” y fue responsable de la mítica revista “El Gráfico“.

Una faceta importante de su vida personal fue su gusto por el deporte, especialmente el golf, donde fue un apasionado y competitivo jugador. También se destacaba por su amor por los automóviles, como lo demostraba con su Lamborghini Huracán de color verde, que llamaba la atención de los aficionados.