La recaudación de Abbott y O’Rourke captura la atención de dueños de algunas de las fortunas más grandes del país. Soros y un grupo de financistas cuestionados cruzan apuestas. Las cifras de campaña que difunden demócratas y republicanos no dejan de sorprender. Algo muy grande se está jugando en Texas. Pese a que se trata de un distrito donde la administración Biden recoge los peores números, el candidato Beto O’Rourke recaudó más de $ 25 millones desde julio hasta finales de septiembre y superó por poco al gobernador Greg Abbott por segundo período consecutivo, en un dato que no registra antecedentes.
La información que las campañas brindaron a la Comisión de Ética de Texas confirmó que O’Rourke es un rival poderoso para Abbott, en un terreno donde le va incluso mejor que en las encuestas. El ex congresista nacido en El Paso ya había recaudado $27,6 millones durante el período anterior, en un registro que superó a Abbott en $2,7 millones y fijó un nuevo récord de recaudación de fondos en la política a nivel estatal.
La campaña de O’Rourke dijo que su último botín provino de casi medio millón de contribuciones, y el monto promedio de las contribuciones fue de $53. Casi todas sus 474.876 donaciones, el 98 %, se recibieron online. La campaña de Abbott aseguró que su recaudación de fondos provino de «casi 45,000 contribuyentes, y el 81% de todo el dinero provino de Texas».
O’Rourke se manifestó agradecido en un comunicado y dijo que logró cosechar más de $25 millones en apenas tres meses gracias al récord de 100.000 aportantes voluntarios. En un tiro por elevación que tiene como principal destinatario a George Soros, el equipo de campaña republicano sostiene que los millonarios que apoyan al Partido Demócrata se están inmiscuyendo en la disputa de Texas. Lo decía el comunicado del presidente de la campaña de Abbott, Gardner Pate: «La campaña del gobernador Abbott se enorgullece de que la gran mayoría de su apoyo provenga de Texas y no de liberales de fuera del estado como George Soros o de oscuros grupos de dinero oscuro que ocultan a sus donantes de la divulgación pública».
En paralelo a la recaudación récord de O’Rourke y a los cuantiosos fondos que también consigue el gobernador republicano, se da un movimiento que los especialistas vienen notando. Los cheques de 1 millón de dólares, que antes eran una excepción absoluta, parecen haberse convertido en un dato cotidiano e ineludible de la política de Texas. En los últimos 16 meses, el gobernador Abbott recibió seis donaciones de este tipo. Beto no se quedó atrás: obtuvo cuatro cheques de $1 millón en siete meses.
Según Dallas Morning, la lista de los 11 donantes que aportaron más de 1 millón de dólares es sintomática y confirma que los ricos de todo el país están mirando a Texas. Entre los aportantes de O’Rourke, no aparece distinguido el multimillonario Soros.
El magnate de los fondos de cobertura de Nueva York, nacido en Hungría, tiene un patrimonio de 6.700 millones de dólares, según Forbes y ha donado $125 millones a un súper PAC demócrata antes de las elecciones de mitad de período de este año. De ese total, la candidatura de O’Rourke para gobernador se llevó al menos $1.5 millones.